Falsas esperanzas
Cómo sabía yo que esto iba a pasar. Que las “revoluciones” en países musulmanes iban a acabar como lo están haciendo, es algo que estaba cantado, y que únicamente los progres de siempre y los medios de comunicación, no estaban interesados en verlo.
Los primeros no querían verlo porque entre el “progresismo” de izquierdas, curiosamente está bien visto todo lo islámico, a pesar de que, en principio, parecería ser totalmente contrario al ideario de izquierdas, pero en este caso pesa más la posibilidad de ir en contra del catolicismo, por lo que pasan por alto la discriminación de la mujer, el odio y la violencia hacia los que no son musulmanes, la teocracia, la falta de derechos implícita en el Islam, etc, y por ese motivo ponen el grito en el cielo cuando un colegio tiene crucifijos en las paredes de sus aulas (que no seré yo quien lo defienda), pero defienden el “derecho” de una niña a llevar la cabeza tapada como símbolo de sumisión al hombre. Pero bueno, ya estamos acostumbrados a esto.
Y los segundos, los medios de comunicación, dieron su beneplácito a los disturbios organizados en varios países de rebelión contra sus dirigentes, porque les venía fenomenal para llenar horas y horas, páginas y páginas, de contenido, que es algo de lo que están siempre faltos.
Y resulta que ahora, unos y otros, se echan las manos a la cabeza viendo cómo están evolucionando todos esos conflictos “internos”. Hemos participado en una guerra para acabar con Gadafi (y todos hemos comprobado hasta la saciedad que se ha hecho), y para regalar la democracia a los libios, porque somos muy “guays”. Pero claro, nadie quería pensar en cuál era la alternativa a Gadafi, y ahora que ya la tenemos, todos horrorizados. Claro, es que era muy difícil ver lo que iba a pasar, verdad? Pues no, cualquiera que quisiese ver se daba cuenta de lo que iba a pasar, porque es lo que siempre ha pasado en esos países. Así que ahora tenemos otro país islámico teocrático, qué bien!
Y Túnez, país gobernado por partido islamista, que irá con toda seguridad radicalizando sus políticas, y sino, tiempo al tiempo.
Pues nada, a seguir igual, que total, la gente tiene muy poca memoria.